Alimentación y nutrición canina Consejos veterinarios para disfrutar de tu perro

Para saber cada cuánto debes bañar a tu perro debes tener en cuenta su pelaje y estilo de vida

¿Cada cuánto debes bañar a tu perro?

El exceso de suciedad puede desencadenar muchos problemas en la piel y el pelo de los perros. Además, cuando compartimos la vida con un peludo, también compartimos la casa, el sofá y, en ocasiones, hasta la cama. Por todos estos motivos, es fundamental que nos ocupemos de la higiene de nuestros canes. Si no sabes con qué frecuencia debes lavar a tu amigo cuadrúpedo, a continuación te contamos cada cuánto hay que bañar a un perro. 

¿Cómo saber que tu perro necesita un baño?

A pesar de los falsos mitos que hay en torno a la higiene canina, si lo haces correctamente y con la frecuencia adecuada, bañar a tu perro no es perjudicial para su salud, sino todo lo contrario. Una buena higiene es esencial para garantizar el bienestar de nuestros amigos peludos. 

Como veremos más adelante, la frecuencia de baño de un perro depende de varios factores. Sin embargo, hay una serie de indicadores que te ayudarán a saber si ha llegado la hora de llenar la bañera: 

  • Si su olor corporal es más fuerte de lo habitual. 
  • Si está sucio de arena de la playa, tierra del campo o presenta manchas de barro o de comida.  
  • Si su pelaje tiene un aspecto grasiento o aceitoso. 

Además, también es recomendable premiar a tu perro con un buen baño en los siguientes casos: 

  • Si ha hecho mucho ejercicio físico. 
  • Si lo notas muy acalorado. 
  • Si crees que ha estado en contacto con alguna sustancia tóxica. 

Cada cuánto bañar a un perro según su pelaje

Llegados a este punto, ya te podemos contar cada cuánto debes bañar a tu perro. Lo primero que debes tener en cuenta es el tipo de pelaje de tu peludo, ya que la frecuencia del baño varía mucho entre los perros de pelo largo, los perros de pelo corto y los perros que no sueltan pelo. Lógicamente, los perros de pelo largo necesitan de una higiene más exhaustiva que el resto de las razas, ya que retienen mucho más la suciedad.  

Aunque también entran en juego otros factores, como el nivel de actividad física y las excursiones al campo o a la playa, esta sería la frecuencia de baño aproximada en función del tipo de pelaje: 

  • Perros de pelo largo: un baño cada cuatro semanas. 
  • Perro de pelo medio: un baño entre cada cuatro y cada seis semanas. 
  • Perros de pelo corto y perros que no sueltan pelo: un baño entre cada seis y cada ocho semanas. 

Otros factores a tener en cuenta antes de lavar a un perro 

La edad es otro aspecto importante a considerar antes de bañar a tu perro. Si tu peludo todavía es muy joven (si tiene menos de dos o tres meses), debes tener en cuenta que tiene menos capacidad de regular su calor corporal y su sistema inmune todavía es algo débil. Por ello deberías bañarlo solamente en caso de necesidad y procurando hacerlo de forma suave, evitando estrés y sin que pase frío.  

Además de la edad, también tienes que valorar el estado de salud antes de lavar a tu perro. Si tu perro está resfriado o no se encuentra bien, lo mejor es que esperes a que se recupere para poder bañarlo sin correr riesgos innecesarios. Si es un perro mayor o con problemas de articulaciones, procura que la manipulación durante el baño sea extremadamente cuidadosa para evitar que pueda hacerse daño. Para perros con problemas de piel (alergias, infecciones, etc.), los baños terapéuticos pueden formar una parte crucial del tratamiento. En estos casos será tu veterinario quien te indicará la frecuencia y producto específico que debes utilizar para tu peludo. 

Consejos básicos para bañar a tu perro

Además de saber cada cuánto bañar a tu perro, es importante que tengas en cuenta las siguientes recomendaciones para lavar a tu peludo cuidando su salud y bienestar:  

  • Utiliza siempre un champú específico para perros que se adapte a su pelaje y a su tipo de piel: ¡nunca utilices productos para persona! 
  • Asegúrate de que el agua tenga la temperatura adecuada antes de empezar el baño. 
  • Después de lavar a tu perro, sécalo bien con una toallaprocurando que los pliegues y la zona entre las almohadillas queden totalmente secosSi hace mucho frío, también puedes utilizar el secador. 

Acostúmbrate a distraer y premiar a tu perro antes, durante y después del baño para que lo asocie a un momento agradable. Y recuerda que, si no puedes bañar a tu perro en casa, siempre puedes llevarlo a un centro especializado en peluquería canina.