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El moquillo en perros, también conocido como distemper canino, es una de las enfermedades víricas más comunes y peligrosas para nuestros amigos peludos.

El moquillo en perros: qué es y cuáles son sus síntomas

El moquillo en los perros, también conocido como distemper canino, es una de las enfermedades víricas más comunes y peligrosas para nuestros amigos peludos. A continuación te explicamos cómo se contagia y cuáles son sus síntomas para que aprendas a prevenirlo.  

¿Qué es el moquillo o distemper canino?

El moquillo canino es una grave patología producida por un virus del género Morbillivirus, relacionado con el virus del sarampión y la peste bovina.  Se trata de una enfermedad extremadamente contagiosa que afecta tanto a los perros domésticos como a cánidos salvajes, como zorros, lobos y coyotes. Aunque es más común en cachorros, también puede darse en perros adultos sin vacunar, perros con el sistema inmunitario debilitado y perros senior. 

El moquillo en los perros es una enfermedad potencialmente letal, ya que no existe ningún tratamiento eficazEs por eso que su prevención es tan importante. Actualmente existen vacunas con una alta efectividad que protegen a nuestros perros de este virus mortal. Para ello debemos proporcionarles un riguroso plan vacunal, especialmente si son cachorros o perras gestantes. 

¿Cómo se contagia el moquillo en los perros?

El contagio del moquillo en los perros se produce cuando un ejemplar sano entra en contacto con partículas virales presentes en el ambiente. Hay que tener en cuenta que un animal enfermo puede infectar una zona exterior durante horas y un animal que ya ha superado la enfermedad, puede transmitirla hasta cuatro meses después de haberse recuperado. Como no es una enfermedad zoonóticano presenta ningún riesgo de contagio en las personas.  

El distemper canino también puede transmitirse a través de los fluidos de los animales infectados, incluyendo los restos en el agua y la comida que hayan consumido. Por eso, debemos tomar todas las precauciones posibles, especialmente si nuestro peludo es un cachorro de entre 3 y 6 meses.  

Síntomas del moquillo en perros

Los síntomas del moquillo en los perros pueden pasar desapercibidos por sus dog parents, debido al peculiar desarrollo con el que cursa la enfermedad. En algunos casos, los signos más característicos no se presentan hasta que la enfermedad ya ha avanzado. En otros, cuando el perro padece otras infecciones bacterianas o víricas, sus síntomas pueden confundirse con los del distemper canino. 

Por lo general, hasta después de los primeras días de contagio, no se empiezan a observar los primeros síntomas del moquillo en los perros enfermos, que consisten en: 

  • Fiebre. 
  • Decaimiento. 
  • Pérdida de peso y apetito. 

Tras este primer período, el primer sistema orgánico que suele afectarse es el aparato respiratorio y los ojos, pudiendo presentar síntomas como: 

  • Secreción nasal acuosa, serosa o con pus.  
  • Tos y dificultad para respirar. 
  • Letargia e inapetencia.  
  • Secreción ocular mucopurulenta.
  • Ojos enrojecidos y conjuntivitis.

También puede afectarse el sistema digestivo (se observan vómitos y diarreas) y la piel (pudiendo presentar dermatitis, endurecimiento de las almohadillas y descamación de las mismas). Finalmente, en los casos más graves puede afectar al sistema nervioso del animal, pudiendo provocar: 

  • Contracciones musculares y convulsiones. 
  • Movimientos de la mandíbula. 
  • Apoplejía. 

Diagnóstico y tratamiento del distemper canino

Para saber si tu perro tiene el moquillo, debes prestar mucha atención a los síntomas y llevarlo al veterinario ante cualquier sospecha. Como no es fácil realizar un diagnóstico acertado del distemper canino, además del examen físico, es necesario realizar pruebas hematológicas y serológicas para confirmar la enfermedad. 

El tratamiento del moquillo en los perros está enfocado en mejorar los síntomas: frenando el desarrollo de posibles infecciones bacterianas secundarias y controlando las manifestaciones neurológicas. Para ello, el veterinario puede prescribir el uso de antibióticos, antipiréticos, analgésicos, anticonvulsivos y soluciones electrolíticas.  

Ahora bien, no hay que olvidar que todavía no existe un tratamiento eficaz para eliminar el virus una vez que el perro se ha contagiado. Por eso debemos tener bien presente que una correcta vacunación de nuestros perros es nuestra principal herramienta para evitar el desarrollo de la enfermedad. Si se produce el contagio, cuanto antes se diagnostique la enfermedad y se empiece el tratamiento, mejor será el pronóstico de curación del perro.  

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