Alimentación y nutrición canina Consejos veterinarios para disfrutar de tu perro

Algunos perros protegen su comida por un problema de agresividad por protección de recursos.

¿Por qué los perros protegen su comida?

Que un perro se muestre agresivo para proteger su comida puede convertirse en un problema de conducta más grave si no se trata adecuadamente. En el artículo de hoy te explicamos por qué los perros protegen su comida y te damos algunas pautas para corregir este comportamiento.  

¿Por qué los perros protegen su comida?

Las conductas agresivas que muestran algunos perros para proteger su comida se conocen como agresividad por protección de recursos. Este comportamiento es una forma instintiva de vigilancia de recursos que puede ser dirigida no solo hacia otros animales, sino también hacia las personas, tanto extrañas como conocidas.  

A veces, a la hora de explicar por qué los perros protegen su comida, se asume que este tipo de agresividad es una muestra de dominio. No obstante, en muchas ocasiones puede ser un signo de ansiedad o miedo a perder la fuente de alimento.  

¿Cómo reconocer la agresividad por recursos?

Cuando un perro protege su comida de forma agresiva, practica una serie de posturas para ahuyentar a los otros. La peligrosidad de estas conductas puede variar en función de la gravedad de la agresividad. Podemos clasificar la agresividad según su peligrosidad en: 

  • Agresividad leve: cuando el perro gruñe y muestra los dientes.  
  • Agresividad moderada: cuando el perro hace el ademán de atacar si alguien se le acerca.  
  • Agresividad severa: cuando el perro llega a atacar 

Un mismo perro puede pasar de mostrar una agresividad leve a una severa si la amenaza hacia su comida no desaparece. Normalmente, antes de darse un ataque, los perros suelen mostrar los siguientes signos: 

  • Tensión y contracción muscular. 
  • Cabeza agachada y orejas hacia atrás. 
  • Cola bajada. 

Es importante saber leer el lenguaje corporal de nuestros perros para poder detectar a tiempo posibles alteraciones de conducta y poder evitar un ataque. 

Consejos para evitar que tu perro proteja su comida 

Ante los primeros signos de posible agresividad por recursos, puedes probar con los siguientes consejos para aumentar la confianza de tu perro en ti y en la estabilidad de los recursos en casa:  

# Alimentarlo con la mano

Utiliza tus manos para poner su comida en el comedero y prueba a darle la comida directamente de tus propias manos. Intenta ir poco a poco y procura no ser invasivo ni realizar movimientos bruscos. El objetivo es que tu peludo se acostumbre a comer en tu presencia hasta que deje de mostrar una reacción agresiva mientras está comiendo.  

# Añadir golosinas mientras come

Un estudio publicado por la publicación especializada Preventive Veterinary Medicine (descargar pdf, en inglés) ha demostrado que añadir alimentos sabrosos durante las comidas ayuda a reducir las agresiones alimentarias.  

Prueba a tirar golosinas o snacks saludables en el comedero de tu perro mientras está comiendo. De esta forma aprenderá que cuando te acercas durante la comida se debe a un buen motivo y es una actitud que no esconde ningún tipo de amenaza. Poner snacks en su comedero fuera del horario de comidas también ayudará a reforzar esta asociación.  

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# No retirarle el comedero

Otra de las conclusiones del estudio Preventive Veterinary Medicine es que el método de quitar el plato de comida a los perros mientras comen, además de ser muy peligroso, puede resultar contraproducente. Es decir, en lugar de corregir las agresiones alimentarias, puede potenciar este tipo de conductas.  

# Seguir una rutina estable de alimentación

Si crees que tu perro protege la comida por un problema de miedo o ansiedad ante la llegada del alimento, procura alimentarlo siempre a la misma hora. Fijar una rutina estable de alimentación le ayudará a controlar el nerviosismo asociado a la comida.  

También es importante dar de comer a tu peludo después de los paseos y no antes de salir a la calle. De esta forma, estarás satisfaciendo su instinto cazador, ya que tu perro sentirá que se ha ganado la comida. Además, debes recordar que realizar ejercicio físico después de comer puede provocar problemas digestivos como hinchazón y torsión gástrica.  

A pesar de estos consejos, debes tener en cuenta que la agresividad en perros es un problema grave que puede poner en riesgo la integridad de los miembros de la familia o de otros perros. Si ves que tu perro empieza a mostrar conductas agresivas, no dudes en acudir a un profesional, como un etólogo o un educador canino. 

Es de vital importancia no esperar a que la agresividad de tu perro sea severa, sino poner solución a tiempo para evitar la cronificación del problema y posibles daños mayores.